Francisco Manuel López Gómez
Universidad de Castilla-La Mancha
Centro de Investigación y Documentación Musical-Unidad Asociada al CSIC
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2988-2700
Formada en los círculos aristocráticos como pianista, Soledad de Bengoechea fue una compositora versátil que supo trasladar al ámbito sinfónico los modelos estilísticos cultivados en los salones y teatros privados. El estudio examina en detalle las cuatro piezas orquestales que compuso o supervisó entre 1872 y 1875: Géneviève (mélodie), Capricho, Marcha triunfal y Sybille (overture). A través del examen estructural, armónico y tímbrico de estas obras, se evidencian las influencias formativas de la autora: el lenguaje pianístico del primer romanticismo –Schumann, Chopin–, el sinfonismo de Mendelssohn y los modelos operísticos franco-italianos. A pesar de tratarse de obras de duración breve, cada una muestra una evolución progresiva en complejidad formal y tratamiento orquestal, culminando en la ambiciosa obertura Sybille. El análisis revela un uso característico de la modulación por terceras, procedimientos de desarrollo motívico y una orquestación original, en ocasiones sorprendente por su sutileza y riqueza tímbrica. Ello permite situar a De Bengoechea como una compositora plenamente consciente de las corrientes europeas de su tiempo, adaptadas a su contexto y formación, y reivindicar su obra como una aportación significativa al repertorio sinfónico español del s. XIX. Palabras clave: Sinfonía en España, música del siglo XIX, compositoras, análisis musical, Soledad De Bengoechea.